sábado, 10 de diciembre de 2011

SENSE & SENSIBILITY

He vuelto a ver “Sentido y sensibilidad”… Debo haberla visto unas cuarenta veces ( o más), y cada vez que la veo me parece más maravillosa.

Está ambientada de muerte, el vestuario es espectacular, la fotografía te pone los pelos de punta, la música es perfecta y los personajes son insuperables.

Entiendo que para los hombres es un pastelón y puede parecer aburrida, pero para nosotras… Es la pera!!!.

Las distintas relaciones humanas que se tratan en la película son tan reales... Pero la que más me marca, y en la que más me siento identificada es en la relación de la hermana mayor Elinor Dashwood, (interpretada por Emma Thompson) con la hermana mediana Marianne Dashwood, (interpretada por Kate Winslet). Ambas están fantásticas en la película… Cada una en su papelazo.

Elinor (la mayor) es el “sentido”, la razón, la que va por el camino indicado con independencia de sus sentimientos, es pausada, tranquila, sensata, pacífica.

Marianne (la mediana) es la “sensibilidad”, la pasión, la que se deja llevar totalmente por el corazón, es primaria, impulsiva, soñadora, enamorada de la vida y del amor.

Elinor ama en silencio y a distancia a un hombre que es bueno, tímido y patoso, y por tanto, no ve asomo del amor que ella le profesa. Y llega un momento en que él, ignorante del amor de Elinor, decide contraer matrimonio con una pedorra insustancial. Pedorra insustancial que le cuenta todos sus planes de boda y noviazgo a la pobre Elinor, que aguanta estoicamente el coñazo que le pega la pava hablándole del hombre de su vida…

Por su parte Marianne, se enamora total y absolutamente de un pedazo de tío que la salva a caballo y en plena montaña, de una lluvia torrecial y de un esguince en un tobillo. El tío está cañon, cañón, recañón (está tan cañón que en la vida real, cuando terminó de rodarse la película se casó con Emma Thompson), y se enamora de Marianne, pero como estas pobres Dashwood no tienen un duro, y él tampoco anda muy allá, la deja totalmente tirada en la estacada, y la cambia por una rubia “pansinsal” que tiene un repastón estupendo, matando literalmente de dolor de corazón a la pobre Marianne.

Pero es curioso que el momento de mayor “sensibilidad” de la película lo protagoniza, la sensata Elinor. Es el momento en el que yo siempre, en unas cuarenta ocasiones, he roto a llorar desconsoladamente.

Es el momento en que Marianne cae enferma, enferma de amor, y está prácticamente delirando en la cama. Su hermana Elinor, está en un reclinatorio, rezando, meditando, velando el sueño nocturno de su hermana y se gira, se pone a los pies de la cama, de rodillas, destrozada y con todos los sentimientos a flor de piel, le suplica que no la abandone.

“Marianne… Marianne, por favor, inténtalo, Marianne por favor, inténtalo” (y rompe a llorar a sus pies). “Yo no puedo … no puedo vivir sin ti. He intentado soportar todo lo demás, lo intentaré, pero por favor cariño … Mi querida Marianne, no me dejes sola, no te vayas”

Bua, bua, buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa… Qué momento!!! Qué intensidad!!! Qué llorera!!!

Y siempre que veo esta escena, me acuerdo de ellas, de mis hermanas, que han velado por mi desde que estoy en este mundo, que me han cuidado, querido, mimado, que me han dado un ejemplo maravilloso de lo que es querer a una hermana, que me han aconsejado desde el respeto más grande, y que han aceptado todas las circunstancias que han ido apareciendo en mi vida, siempre con una palabra de cariño, consuelo y ternura … y sin juzgarme, eso jamás.

A mis dos hermanas, que, aún siendo absolutamente distintas, tienen repartido maravillosamente el sentido y la sensibilidad dentro de cada una de ellas, que tienen la cabeza sobre los hombros y unos sentimientos indescriptibles por su grandeza en el corazón, les recuerdo que no puedo vivir sin ellas, y les suplico que no me dejen sola.

Espero estar a vuestra altura para cuando me necesitéis, aunque no es nada fácil ponerme a vuestro nivel. Habéis puesto el listón alto, muy alto, altísimo. Sois un ejemplo espectacular como hermanas … y como todo lo demás.

Os quiero niñas.  Os quiero muchísimo.

5 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Iba a decir algo de pastelón sobre la película pero cuando he llegado a lo de tus hermanas me he conmovido.

Ahora soy Toro Sensiblón.

Besos.

Beatrice dijo...

La película, la caña. No tiene desperdicio. Los diálogos rompedores. Enma T.un pedazo actriz de caerse.
Y con respecto a las hermanísimas no te llevo la contraría. Con sentido y sensibilidad, herencia del padre y probablemente de la madre.
Vaya trió hacéis.

Anónimo dijo...

Veo que coincidimos en las pelis. También me chifla Sentido y Sensibilidad!
Mamen

Sergio dijo...

No sé si se interpreta mal sin calificarlo de gay o moñas cuando un hombre dice que es una gran película, pero realmente es así.

Mamen Martin dijo...

Coincidimos en la peli. y que lujazo de hermanas, por dios!!

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