Que tu hijo haga la
primera comunión te hace “ceder” en cosas a las que te habías
“negado-en-rotundo-por-encima-de-tu-cadáver” toda la vida… Toda la vida, hasta
ese momento en el que tu pequeño, tu niño pequeño e ideal, te mira con los ojos
del gato de Shrek y te dice “Mami, por mi
comunión le puedo pedir a mi madrina que me regale un hámster”…
Piensas en su
madrina, tu hermana (mi hermana mayor menor)… Piensas en el precio de un
hámster con jaula… Crees que es barato y así la madrina se “quita” un trozo tremendo
que suele suponer el regalo de comunión… Piensas en el bicho en sí… y te da un
ascazo que te cagas, pero si lo piensas fríamente… Está en una jaula no???? Y
el niño, mientras piensas, jura, promete, ofrece… hace todo lo que sea para
convencerte de que los va a cuidar, de que no vas a tener que tocarlos nunca,
de que él los va a limpiar… bla, bla, bla… Y ese corazón duro como una piedra
de madrastrona que tienes, se empieza a ablandar absurdamente y dice las
palabras mágicas… “Vale… que
te regale tu madrina un hámster…” (Qué
asco colega!!!)…
“Biennnnnnnnnnn!!!
Te quiero mami!!!!! Eres la mejor madre del mundo que se puede tener para
siempre del mundo grande y guapa y bonita… bla, bla bla…” Y tú con los ojos en
blanco piensas… Joder… colega… Un hámster… qué ascazo!!!
“Mamá?
Pero un hámster solito se va a morir de pena… no?” “Que
quieres decirme?” “Pues que para tener un hámster solito y
que se muera de pena, prefiero dejarlo en la jaula de la tienda con sus
hermanitos o… o…”
Me vuelve a mirar de reojo, con pena… bajando y subiendo la mirada… “O ¿qué?” “Pues que podríamos tener dos!!!” “Dossssssssssss!!! Dosssssssss!!! Noooooooooo dossssss
nooooooo!!!”… Le miras… “Noo”…
Notas que tu voz se empieza a reblandecer… Total… Si ya tienes uno… no importan
dos… Los hámsteres son como los hijos… La gran diferencia no es de uno a dos…
La diferencia brutal es de CERO a UNO!!! Donde va uno… van dos tranquilamente…
y te oyes decir “Vale… dos hámsteres…”
“Biennnnnnnnnnn!!!
Te quiero mami!!!!! Eres la mejor madre del mundo que se puede tener para
siempre del mundo grande y guapa y bonita… bla, bla bla…” Y tú con los ojos en
blanco piensas… Joder… colega… Dos hámster… qué ascazo!!! Doble ascazo!!!
“Mami… ¿Pueden
ser chico y chica?” “Ni de churroooooo!!!!” “Jo
mamiiiiiiiiii para que se casen y tengan bebés!!” “Bebés????????
Querrás decirrrrrrr RATASSSSSSS????” “No son ratas mami, son
hámsteres!!!” “Me niego… cada quince días o una vez al mes se
me llena la casa de bichos mi vida… Por ahí no paso!!!” “Yo
quiero chico y chica, yo quiero chico y chica, yo quiero chico y chica”…
Bua… colega!!! No
puedes claudicar… En esto no… Esto ya es muy serio… Las camadas de los
hámsteres son de 8 a 10 cada vez… y los tienen una vez al mes… Y los vas a
tirar al wáter!!! Y una cosa son dos hamsteres y otra 12!!! Y en esto los
hámsteres no son como los hijos… No tiene nada que ver 2 con 12!!! Y 12 al
mes!!!! Son cerca de 122 hámsteres al año contando que las crías no se crucen
entre ellas… Vamossssssss!!! Me da un perreque colega!!!
“No cariño…
¡¡¡chico y chica no!!!” “jo
mamiiiiiiiiiiiiiii…”
Llega el día de ir a
por los hámsteres… Llegamos a la tienda… Ya el olor me da un repelús… Huele
como a …. ¿A qué huele una tienda de animales? A pienso… A pises… A comidas… A
pelos… Puajjjjjjjj!!! Hay cobayas, conejos, ratas de laboratorio de pelo duro,
de pelo corto, de “medio-pelillo” jergos, escorpiones, serpientes, pájaros
piando, perros, gatos…. ¡¡¡Qué coño hacemos aquí!!!
Mi hermana, la
madrina, se va a buscar la jaula… Y para no escatimar compra un jaulote brutal
en rojo y negro, porque es de chico, con rueda para que corran, rampa, tubo
para que suban y bajen, casita, pienso, heno, paja, chuches para cuando se
porten bien, palo para que se limen los dientes… Todos los powers!!!
Yo me voy con el
planeta a por las ratas… ¿Alguien sabe cuántos tipos de hámsteres existen? Pues
mogollón… Es como los perros macho! Va por razas y clases y tamaños… y
seguramente sabores!!!
La cantinela de “quiero chico y chica” sigue sonando y me
acerco a la dependienta… “Perdona mira… ves
ese niño tan ideal que hay ahí… quiere dos hámsteres, chico y chica”… “Uyyyy ¡¡¡¡¡¡¡no sabes cómo crían!!!!”… “Por eso… vamos a meterle la bola de que se lleva chico y
chica, pero en realidad se lleva dos chicos”… “Vale
que tipo de hámsteres quieres?” “Y yo qué
se!!!”…
Al final nos
decidimos por los rusos y resulta que sólo había dos… Chico y chica!!! La
dependienta sentencia “Mira, sólo te
puedo dar uno porque el otro tiene el ojo mal”… (Y me guiña el
suyo como diciendo “porque el otro es una tía como la copa de
un pino!!!”)
“No, no…
con el ojo mal no!!!”… Y nos dio un hámster blanco nuclear impoluto…
“¡¡¡Qué
mono!!! ¡¡¡Y qué blancoooooooooooo!!!” “Siiii es blanco como la nieve!!!”…
“Si… y redondito… como
un COPITO!!!” “COPITO!!! Le puedo llamar
COPITO mami???” “Por supuesto mi vida!!!”
La empleada de la
tienda metió a COPITO en un tuper con agujeritos y se lo entregó al PLANETA de
mi vida…
Y así fue como COPITO llegó a nuestras vidas… (Y si... esos son los ojos de un niño que sostiene entre sus manos un tuper con un hámster ruso...)







