miércoles, 8 de junio de 2011

UN DIA 5...

Apareciste en mi vida un día 5... Es verdad que rondabas mi cabeza desde hacía tiempo, e intenté sacarte de ella muchas veces, yo ya tenía la vida muy llena y tú, sencillamente, no me cabías... No tenías hueco. No tenías sitio ... o eso creía yo!

Además no me atrevía, me imponías, me daba, como, vergüenza...¡Qué pensarán! ¡Qué comentarán! Siempre el “qué dirán” dichoso me frenaba. Después me lancé. De cabeza. Piscinazo. En picado.

Al principio he sido menos natural, me ha costado mostrarme tal y como soy, pero ahora ya estoy mucho más suelta contigo. Y más que me voy soltar!!! Hemos conseguido tener una intimidad brutal, y me da igual quien nos vea y quien nos mire... Ya no me obsesiona. He conseguido superarlo.

Me encanta tenerte. Eres parte de mi. Te siento sólo mío, aunque aparentemente perteneces a todo el que te ve, tú y yo lo sabemos, eres mío y sólo mío... Y mientras yo quiera te daré vida y te mantendré con vida, y cuando yo quiera, terminaré contigo. Y te destruiré. Estás en mis manos pequeño... Colgando en mis manos. Soy así de malona...

Me has llenado parcelas de mi vida que estaban vacías y abandonadas, me has hecho revivir sentimientos totalmente olvidados y perdidos, y además me das una cosa que pocas personas o cosas me dan... Me das PAZ. El tiempo que te dedico es de PAZ. Cuando estoy contigo estoy tranquila, y me relajo totalmente, y me dejo llevar. Y si es con una cerveza en la mano, nuestros momentos son insuperables. Se me pasa volando el tiempo que te dedico. Compartimos silencios maravillosos, pero también me río. Contándote cosas y anécdotas me río mucho y sonrío, sonrío muchísimo cuando estoy delante tuyo.

Te voy a contar un secreto... Hay gente cerquita mío que te tiene unos celos tremendos, porque has conseguido que vuelva a estar colgada del móvil y del ordenador... ¡¡¡Qué se fastidien porque a mi me has llenado de ilusión!!! No sabes lo que tengo que disimular para que no se note que estoy deseando estar contigo... Quizá es porque llevamos poco tiempo juntos, cuando vayan pasando los meses y los años, entraremos en la rutina y no habrá ese deseo desaforado ... me imagino, pero de momento... ¡¡Qué ilusión me hace tenerte!!

LA ESTRELLA se enfada cada vez que hablo de ti... EL PLANETA es más pasota... Le das un poco igual... Pero todo llegará y se pondrá pelusón también.

Apareciste en mi vida un día 5... Espero que tardes mucho en salir de ella.

Gracias por existir.

(Si, si... No busques lejos, te lo estoy diciendo a ti... SI, SI, A TI, MI BLOG)

lunes, 6 de junio de 2011

NO SOMOS ETERNOS

Solemos cometer el error de creer que las personas que están a nuestro lado son eternas. Que su amor, su cariño, su fidelidad, su generosidad, su entrega, su compañía y su presencia está con nosotros porque, por algún vínculo invisible, nos pertenecen, que son un poco, o un mucho, nuestros.

Por eso, cuando nos damos cuenta de que les hemos perdido o de que se están alejando, nos entra un pánico horrible, y en lugar de buscar el error que hemos cometido para que se sientan “invitados” a iniciar la marcha, les recriminamos su falta de todo: de respeto, de seriedad, de fidelidad, de cariño, y somos incapaces de ver que, parte del problema también lo hemos generado nosotros.

No todas las relaciones son iguales, ni en los sentimientos, ni en la forma de vivirlas, ni en la intensidad, ni en la necesidad, ni en los deberes para con el otro, ni mucho menos en las obligaciones.

¿Qué hace que una amistad fuerte y sincera se enfríe?

Fuera de un enfado, un encontronazo o un mal entendido, normalmente, son las propias parejas las que nos obligan a separarnos de un amigo. Por algo que no logramos comprender, a nuestra pareja no le gusta un determinado amigo/amiga tuyo, y como es imposible mantener una relación básica con él de quedar a cenar, de tomar una copa... Te vas alejando, vas perdiendo el contacto y al final... no sabes lo que ha pasado, pero no sabes nada del otro.

Y cuando lo piensas te da muchísima pena, porque con un par de correos electrónicos a la semana, unos mensajes al móvil de felicitación de cumple y santo, de buena salida y entrada de año, de disfrute de las vacaciones, se puede mantener el contacto con un amigo y estar cerquita para cuando te necesite o le necesites. Porque, al final, si es un buen amigo, le vas a echar de menos, y no es fácil tener un buen amigo de los de verdad.

¿Qué hace que un noviazgo lleno de pasión y amor se distancie?

La falta de proyecto y la falta de sinceridad para con el otro. Cuando se inicia una relación todo son fuegos artificiales, que se van materializando en promesas, deseos y sueños maravillosos de compartir una vida en común. El problema es cuando alguno de los dos no sabe, no quiere o no puede avanzar para alcanzar dicho proyecto, porque se hacen promesas de imposible cumplimiento, porque lo que se desea es incompatible con la realidad que se tiene, o simplemente porque se acaba despertando de esos sueños maravillosos.

La desilusión que se provoca en la persona que ve frustrado el proyecto es tal, que hace que los fuegos artificiales se conviertan en una traca altamente incómoda al oído y que acaba minando el amor y la pasión que se sentía por el otro.

No se debe prometer lo que no se puede cumplir. No se puede ofrecer lo que no se tiene o lo que no se está dispuesto a dar. No se puede pedir a alguien que te espere eternamente a cambio de ... ¿nada?

¿Qué hace que un matrimonio consolidado se termine?

La rutina. El aburrimiento. Las malas caras. Las malas contestaciones. Los malos rollos. La intransigencia para con los defectos del prójimo. La falta de valoración y admiración de la otra persona. El intento de cambiar su esencia para que pase a ser algo que, claramente, no es. Las manías. Todo esto se resume en una misma causa: la falta de amor.

Porque hay rutinas maravillosas, aburrimientos divertidísimos, malas caras ideales, siempre y cuando permanezca el amor en la pareja.

El amor, en sí mismo, no se acaba. El amor, en esencia, no termina. Muta. Cambia. Se transforma. Pero siempre sigue siendo amor, siempre y cuando haya amor en la pareja. Y el amor hay que cuidarlo, hay que mimarlo, hay que quererlo cada día, en cada momento, en cada circunstancia … y entonces no termina. Lo que no se puede es vivir creyendo que porque una persona vive contigo va a permanecer a tu lado siempre, viviendo del aire que respira y del recuerdo de lo que tuvo o sintió no se sabe cuantos años atrás.

CONCLUSIÓN: El amor del amigo, el del novio/novia, el del marido/mujer no es eterno. Nadie es eterno. Nuestro amor, si no se cuida, no es eterno. NO SOMOS ETERNOS... Y el error que todos cometemos es creer lo contrario.

sábado, 4 de junio de 2011

LA PALABRA

El otro día vi un “anuncio” en televisión, en el que se preguntaba a una serie de personas conocidas (famosos por sus carreras profesionales) cual era la palabra más bonita de nuestro idioma, del castellano… ó español (ya no sé que suena más patriótico).

Yo, inmediatamente, dije la mía… En voz alta y casi, casi, la grité (quizá porque es mi filosofía de la vida, la base de mi existencia, el día a día de mi rutina, lo que intento inculcar y transmitir a mis niños, a mis amigos, a mis familiares, a las personas importantes de mi vida, a los que no son tan importantes y sencillamente pasan por mi lado … a todo mi alrededor).

Entiendo que aquí había que encontrar la palabra que tanto la pronunciación como el significado fuera la más especial o bonita.

No valía solamente con que la palabra sonara bien, porque hay un montón de palabras preciosas y que su significado no es bonito o sencillamente es anodino, insulso o incluso horrible, por ejemplo: MARIPOSA, ANGUSTIA, OSADÍA, PRESAGIAR, ZOZOBRA, REPUGNANCIA. Son bonitas, pero ojo! o no significan mucho o detrás hay un horror!!!

Por otro lado hay un montón de palabras con un significado maravilloso, pero que no son, en sí, palabras bonitas, su pronunciación no es bonita, pero su significado es precioso, por ejemplo: ARREPENTIMIENTO, SALCHICHÓN/CHORIZO (me chiflan y sólo de oirlas me da hambre), CHOLLO, PREMIO.

Y por supuesto, hay palabras de pronunciación y significado asqueroso, por ejemplo: BRETE, REGLA, MATOJO, BRAGAS, PREPUCIO, GUARRA.    

Los “famosos” iban diciendo palabras… He de confesar que algunos famosos, para mí eran auténticos desconocidos, pero si rodaron el anuncio, seguro que tenían sus méritos propios para estar ahí…

Escuché palabras como:

AMOR: Bua… Qué típica… Si, todos queremos AMOR… Pero vamos… Me estoy acoradando del chiste: “Cariño, dime algo con AMOR… Y dice él: Amor, amor, AMORFA!!!!”. No. No es especialmente bonita.

AMISTAD: Importantísisisima… Fundamental para la vida. Hay que ser amigos y tener amigos. Hay que saber ser amigos y saber tener y mantener a los amigos. Pero suena floja… No es contundente… No! No es la palabra más bonita.

PAZ: No es especialmente bonita. Su significado es anhelado por todos, pero no es bonita… Suena a golpe… “Iba caminando por la calle y me pegué con toda la PAZ en la boca”… No es una palabra sosegada… Es agresiva. Suena a porrazo!!!
.
SOLIDARIDAD: Bua!!! Pura demagogia… SOLIDARIDAD es una palabra dificilísima de pronunciar, y como lleves dos copas.. SORILARIDAD sale sola.
  
TU: Es bonita cuando detrás de ese TU está la persona a la que quieres, amas, adoras. Cuando ves personificado el TU en esa persona. Pero como palabra, TU no dice mucho… “Eh! Tu! Puedes dejar de pisarme?”, “Oye.. TU, ¿Cómo te llamabas?”. TU en un momento dado es hasta despectivo. Si se te olvida como se llama alguien, tiras del TU y punto!!!

INVESTIGACIÓN: ¿Qué coño tiene de bonito la palabra INVESTIGACIÓN? Seguramente la persona que lo dijo era un Premio Nobel a la Lucha contra alguna enfermedad aparentemente incurable, y su vida entera ha estado basada en la INVESTIGACIÓN. Pero como palabra, me parece un bodrio!!!! No me parece ni cercana… Es seria, recta, distante… “¡¡¡Te voy a pegar una INVESTIGACION en toda la cara que te vas a enterar!!!”

Y llegó Antonio Banderas y dijo mi palabra… (confieso que me sentó mal, porque yo me estaba sintiendo super-original con mi palabra)

¡¡¡¡ALEGRIA!!!!

¿A qué estás sonriendo? Sólo de escucharla sonries. Y piensas por supuesto en esa persona o personas que en tu camino diario te hacen sonreir, te hacen fácil la jornada y la vida, y te hacen feliz. Y te olvidas de todo, y ves el mundo azul, rosa, blanco…

¡¡¡¡ALEGRIA!!!!

¿A qué tienes ganas de bailar? ¿A qué tienes ganas de cantar? ¿A qué tienes ganas de gritársela al mundo? Y de sentirla, de que te invada, de olvidarte de todos los problemas y entregarte totalmente a la …

¡¡¡¡ALEGRÍA!!!!

Vamos arriba!! Venga!!! Olvida todo lo negativo y déjate llevar!!!

¡¡¡ALEGRIA, ALEGRIA, ALEGRIA!!!!

Esa es mi palabra. Esa es mi filosofía. Esa es mi vida.… Practiquemosla… Vivamos llenos de

¡¡¡ALEGRIA!!!

miércoles, 1 de junio de 2011

ORGULLO DE HIJA

Lo habitual, en esta vida, es que los padres estén orgullosos de los logros de sus hijos, porque les han visto crecer y les parece increíble que aquellas “cositas” que se han criado con ellos sean capaces de llegar a donde han llegado.

Por el contrario, los sentimientos que los hijos tenemos hacia nuestros padres suelen ser: 1.- de admiración, porque no podemos entender que hayan podido con todos los hermanos, con el trabajo, con la organización familiar, y encima hayan sido felices. 2.- de cariño y amor, no hay que explicar por qué se quiere a un padre o una madre. 3.- de pena, cuando se ponen malitos o cuando falta uno de ellos y deja al otro totalmente cojo en la vida. 4.- de preocupación, por lo que les deparará el futuro mientras se van haciendo mayores. 5.- de agradecimiento, por todo el ejemplo que nos han dado, la educación que nos han inculcado, y las enseñanzas que nos han aportado. 6.- de respeto, porque nos han enseñado que siempre hay que respetar a nuestros mayores. 

Es difícil, muy difícil, que el orgullo se dé de hijo a padre… No sé por qué, pero el sentimiento de orgullo, no suele ocurrir en esa dirección.

A mi, hoy, me ha ocurrido. Hoy me declaro absolutamente orgullosa de mi madre. Hoy, después de cinco años de carrera y con “taitantos” años, mi madre se ha graduado en Humanidades por la Universidad de Comillas – ICADE… ¡¡¡¡¡Toma ya!!!!!!!

Durante estos cinco años de carrera, mamá ha seguido con su vida normal por las mañanas, al tanto de su casa, cuidando de las necesidades de sus hijos, sus nietos y amigas, siempre pendiente de todos, haciéndonos los recados, llevándonos a los niños a los médicos, recogiéndonos en los trabajos, y ha ido por las tardes a clases de asignaturas como filosofía, literatura, historia, arte… Hace dos años se marchó con casi todos sus compañeros de Universidad a Egipto de Viaje de Paso del Ecuador. Este año se marchan al norte de Francia de Viaje de Fin de Carrera, pero mamá no podrá ir porque coincide con la comunión de una nieta.

Cuando yo hice la carrera no hubiera habido motivo lo suficientemente gordo ni grande para dejarme sin Viaje de Fin de Carrera… En eso se distinguen los estudiantes “jóvenes” de mi época, de los estudiantes “menos jóvenes” que he visto hoy, que aquellos sólo teníamos que pensar en estudiar, aprobar, salir de marcha, conocer gente y preparar los dos viajes que se hacían, vendiendo mecheros y/o haciendo fiestas, mientras que los que he visto hoy han sabido perfectamente compaginar su vida familiar con los estudios que han decidido hacer, y en caso de renuncia, siempre será a sus “premios universitarios” y no a la familia que han creado y a la que se han entregado.  

A la ceremonia de hoy, hemos podido ir cuatro de los cinco hijos, y hemos disfrutado con ella de los amigos que ha hecho durante estos años, hemos conocido a sus profesores, hemos oído un coro maravilloso, y como siempre, cada vez que suena el “Gaudeamus”, me he emocionado.

No es porque sea mi madre… Pero jo!, qué fachón!!! Qué guapa estaba recogiendo su diploma y su beca… Qué guapa!!! Y qué contenta!!!!

Me he dado cuenta de lo que mamá habla de nosotros, porque cualquiera que me presentaba tenía una pregunta acerca de mi o de alguno de mis hermanos: “¿Quién es la del blog? ¿Quién es la de la espalda? ¿El médico no ha venido verdad? ¿Tu eres la profesora? ¿Tu trabajas con tu hermano mayor verdad?” ... Todos los compañeros de mamá sabían perfectamente algún dato identificativo de nuestra vida. Y he visto a mamá orgullosa de presentarnos… Lo que no sé es si ella ha podido darse cuenta de lo absolutamente orgullosos que estábamos los que la hemos acompañado.

La miraba y pensaba… Mamá se ha graduado… Estoy en la Graduación de mi madre… Pocos hijos pueden decir eso de su madre… Pocos hijos pueden asistir a la Graduación de su madre… Yo si. Yo, hoy, he podido asistir…

Hoy siento lo que se llama ORGULLO DE HIJA.

Ole Mamá!!! Ole, ole y ole!!!!

lunes, 30 de mayo de 2011

MOJARSE CON DIGNIDAD

Tengo muchísimas cosas que agradecer a mi madre en esta vida. Es una madre maravillosa. Ha sido una esposa feliz y entregada a su marido. Y es una señora, de los pies a la cabeza, como conozco pocas.

Me ha enseñado a casi todo en mi existencia. Y una de las cosas para la que me ha preparado ha sido para MOJARME CON DIGNIDAD.

La lluvia, ese fenómeno meteorológico que hace tan incómoda la normalidad del día, obliga a que la gente pierda literalmente las formas, la compostura y los papeles cuando le pilla por sorpresa en la calle.

Vas caminando por la calle y comienza a llover. En ocasiones son gotitas casi anecdóticas que no te enteras de que te están mojando, y te dejan continuar en tu caminata con normalidad; y en ocasiones son gotazas del tamaño de un vaso de agua que te ahogan cuando te caen encima y casi, casi tienes que entrar a Coronel Tapioca a comprarte un chaleco salvavidas.

Es cierto que un paraguas ayuda mucho a que el momento lluvia pase casi desapercibido, pero yo soy la Presidenta de la A.M.A (Asociación Mundial Antiparaguas) y no puedo con ellos. Me parecen incómodos, difíciles de llevar y absolutamente agresivos. Soy incapaz de caminar con un paraguas por la calle sin agredir a alguien. Voy colisionando con todo el mundo. Me da la sensación de que todos los paraguas vienen contra el mío. Se “me” chocan, me lo tuercen, me desestabilizan los paraguazos que me pegan y acabo con un humor de perros. Por no decir que casi siempre, se me acaba durmiendo el brazo que lo sujeta. Unos suben el paraguas al cruzarse conmigo y entonces les clavo mi paraguas en su hombro. Otros bajan el paraguas en el cruce y entonces me meten un pico del suyo por mi ojo… Absolutamente incómodo… Los odio!

Es verdad que cuando vas con tu amor por la calle, compartiendo la paz interior que da la lluvia y la intimidad que aporta un paraguas, se da una escena de amor sin igual. Es verdad que cuando estás en los toros y rompe a llover, si tu acompañante saca un paraguas y te cobija, te da la sensación de que estáis solos en la plaza y en el mundo, y que nada ni nadie te puede ver, ni romper ese momento absolutamente mágico entre tú, él y el paraguas. Pero esto pasa dos veces al año (si es que eres una afortunada, porque normalmente pasa dos veces en la vida)… El resto de las veces, estas sola por la calle y te mojas, te calas, te empapas como una auténtica pringada…

Y es en ese momento, en el que me estoy literalmente empapando, cuando me estiro como si no pasara nada, levanto la cara a la lluvia, sigo con paso firme y miro alrededor para ver que hacen los demás.

Oh! Dios Mio!!! La gente sale despavorida!!!! Y hace unas ridiculeces increíbles…

Hay personas que se ponen a correr, a velocidades incontrolables y vertiginosas para evitar las gotas de agua, mientras encogen los hombros y los ponen a la altura de las orejas, sacando chepa. Parece que las gotas son de fuego en lugar de agua, y que tienen que eludir como sea que les toquen y les quemen.

Hay gente que se pone a dar saltitos o zancadas para evitar pisar los charcos, y la mitad de las veces, lo que pisan es una baldosa de la calle que está, por supuesto, despegada y que hace un geiser hacia arriba poniéndose el zapato, el calcetín y el pantalón pingando.

Hay seres que intentan convertir su chaqueta en un impermeable, y consiguen que se les vea solo la nariz y la boca, y por supuesto la lorza de la espalda, porque suben la chaqueta hasta la coronilla y la levantan por detrás… Ridículo!

Hay peña que utiliza el bolso o la cartera del trabajo para taparse la cabeza, y acaban pareciendo una negra keniata con un cántaro de agua por el desierto, mientras dan las zancadas antes descritas.

Y las peores, las más peores de todas, son las que deciden ponerse en la cabeza lo primero que encuentran y que suele ser … ¡¡¡una bolsa de HIPERCORRRRRR!!!! ¿¿¿¿Que-es-esoooooo????? ¿¿¿¿De verdad creen que están mucho más protegidas con una bolsa de Hipercor en la cabeza??????? ¿¿¿No se dan cuenta de la vergüenza ajena que da ver a un “ser” que viene de frente luchando con un plástico aplastándole el pelo???? Y si ya vas acompañando a una persona que lleva una bolsa en la cabeza, te dan ganas de parar de caminar y decirle que vaya yendo delante, para que nadie pueda reconocerte a su lado…

No, no y no!!!!

Si te pilla la lluvia por la calle, no pasa nada, siempre puedes refugiarte debajo de una marquesina y esperar a que termine el chaparrón, pero si es absolutamente inevitable que te muevas porque tienes que llegar a algún sitio, pues CON CLASE POR FAVOR!!! Cabeza arriba, paso ligero y firme, cuerpo recto y a mojarse!!! No pasa nada, absolutamente nada… Hasta reconforta...

Y de un buen beso mientras jarrea y te empapas… No comments!!!!

Gracias mami por enseñarme, entre otras muchas cosas, a MOJARME CON DIGNIDAD.

viernes, 27 de mayo de 2011

EVOLUCION DE UN HELADO

En las relaciones de pareja hay cosas por las  al principio pasas sin ningún problema y que según van pasando los años, no entiendes que el otro no se dé cuenta de que te fastidian profundamente… Y no entiendes que se repitan constantemente cuando tú ya has dejado claro, que NO LAS PUEDES SOPORTAR…

Un ejemplo claro es lo que ocurre al pedir un helado de postre o al comprarlo por la calle…

Durante el primer año o año y medio, cuando nos compramos un helado, no nos importa compartirlo con nuestro amor, y le damos la primera cucharada sin importarnos absolutamente nada que sea nuestro helado preferido. De hecho se lo podríamos regalar entero sin probarlo aunque llevásemos salivando dos horas por él.

“¿Quieres un helado?”. “No cari, pruebo del tuyo”. “Toma mi vida, te doy la primicia”, le decimos, mientras metemos nuestra cuchara en su boca ( y si es de cucurucho, le dejamos dar un lenguetazo sin ningún problema…). De esta forma damos a entender que nuestro amor es sincero, entregado y absolutamente generoso, porque un helado por muy deseado que sea, no puede compararse con ese amor irrefenable e infinito que sentimos por el otro.

En los cinco o seis años venideros, se nos olvida ofrecer la primicia, y  decimos “¿Quieres un helado?”. “No cari, pruebo del tuyo”. “¿Quieres probarlo? … espera, ¡¡Camarero, una cuchara!!” o “Cógete una cucharilla”. Todavía no nos fastidia que nos prueben nuestro postre, pero comernos las babas del otro es otra cosa, porque ya no nos derretimos por él, pero le queremos por encima del helado, eso por supuesto…

Desde los siete años hasta los quince, la situación empieza a cambiar: “¿Quieres un helado?”. “No cari, pruebo del tuyo”. “Pero … ¡¡¡cómprate uno!!!”. “Que no, que no lo quiero entero…” Y mientras nos lo comemos, se nos escapa absolutamente que el otro está mirando con pucheretes nuestro postre, bueno no se nos escapa, pero no queremos mirarle, para no sentirnos obligados a darle y cuando estamos rebañando con la cuchara la tarrina le decimos “Ay!!! Perdona no te he ofrecido!!! Estoy tonta!!! No querías ¿verdad?” … Y claro, el otro en un arranque de dignidad, no le queda más remedio que contestar con una sonrisa: “No, no quería, bonita, no te preocupes”, mientras piensa “Ojalá se te empache, cabrona!” … Le seguimos queriendo, eso ante todo, pero … joder! es que a estas alturas todavía no se ha dado cuenta de que cuando quiero un helado no lo quiero compartir???
                                                                                                 
De ahí en adelante llega el “despiporre”. Parada en la heladería “¿Quieres un helado?”. “No cari, pruebo del tuyo”. “No, cómprate uno mi vida" (con “rintintín”)”.“Es que no lo quiero entero, sólo con probar el tuyo me vale”. “Ya, pero es que yo el mío lo quiero entero” “Bueno, pues no quiero helado”… Y te vas “cruzadito” sabiendo que te van a fastidiar el helado. Y mientras te lo vas comiendo por la calle oyes un “¿me das un poquito, cari?” … Grrrrrrr. Grrrrrr. Grrrrrrrr (ruges, mientras respiras hondo…) “Pues no… no te doy, porque cuando nos lo estábamos comprando te he dicho que te pidieras uno, porque yo el mío lo quería entero”. “Ya, pero es que yo no quiero uno entero, sólo quería una cucharadita del tuyo”. “Pues haberte comprado uno, te comes una cucharadita y lo tirassss!!!, pero este es mío, y no lo quiero compartir, porque es mi helado… Y llevo toda la tarde pensando en él, y ahora lo quiero entero… Y no me llames cari por favorrrrr!!!!”. Ya no puedes más… Cinco lustros y no sabe que el helado es tuyo, sólo tuyo y que no quieres que nadie te quite ni un poquitín de nada!!! Qué mala leche tiene… De verdad… Lo hace adrede!!! Y lo de cari… ya le vale!!! Se lo has dicho 700 vecessssssssssssssssssss!!! Si es que sólo quiere fastidiarte!!!

MORALEJA: Desde el principio el mío (y es sólo mío) será de dulce de leche … ¿y el tuyo?

miércoles, 25 de mayo de 2011

PIROPOS CALLEJEROS


Es falso, absolutamente falso, que cuando una mujer pasa por un conjunto de hombres trabajadores de la construcción, es decir “obreretes”, no se va defraudada si no le sueltan un piropo. Y la que niegue esta premisa… MIENTE!

A todas, todas, todas las mujeres nos encanta que nos digan “algo” los obreros. Y, por supuesto, si son bomberos… MORIMOSSSS!!!! Porque detrás de un bombero hay un pedazo de cuerpo … de bomberos…

Los obreretes, grandes conocedores de esta aseveración, hacen gala de toda su gracia y simpatía cuando pasa por debajo de su andamio una exuberante o bella dama, claro está que no siempre su gracia y simpatía coinciden con la de la afortunada piropeada.

Normalmente, ante un piropo callejero, la mujer levanta la cabeza, saca pecho, echa los hombros hacia atrás, contonea la cadera y sigue con paso firme… y una sonrisa en la boca de “¡he triunfado!”. Y llega al trabajo o a casa con la moral mucho más alta de lo que salió.

Encontramos distintos tipos de obreros:

Los enamoradizos: Son los más elegantes y te hacen sonreír, e incluso puedes llegar a girar la cabeza y mirarles, ante una frase del tipo: “Dios debe estar distraído, porque los ángeles se le están escapando”,  o “Dime como te llamas y te pido a los Reyes Magos, maja!”… Hija, que mono!!! Qué rico!!! Y fino, ha sido fino y todo…
Nuestra contestación/reacción: SONRISA ABIERTA.

Los frustrados: Normalmente estos hubieran sido felices ejerciendo cualquier otra profesión menos la que tienen, y por eso, todas las alusiones de sus piropos apuntan hacia la profesión frustrada. Así nos encontramos ante el “camionero”: ¡Hay qué curvas! ¡Y yo que estoy sin frenos!” o “¡Morena! ¡Qué necesitas señalización! ¡Con tantas curvas que tienes!; el “medico”: te voy a dar una buena sesión de raboterapia”; el “cocinero: “eso es carne y no lo que le echa mi madre al cocido”; el “jardinero”: De todo mi jardín, tú eres la flor más bella, los “agricultores”: ¡Si estás así de verde, cómo estarás de madura!”… Todos estos, pobrecillos, que frustración… Soñar con una profesión y ejercer otra totalmente distinta… y en la calle ante las inclemencias climatológicas!
Nuestra contestación/reacción: MEDIA SONRISA

Los hambrientos: Estos atacan entre las 12.00 de la mañana y las 16.00 de la tarde, que es la hora de comer el bocata de chorizo con la birrita y pirarse a casita. “¡Si fueras un bollicao te comería hasta el cromo, so guapa!”,” ¡Guapa! ¡Ya quisiera yo coger una indigestión, por haberte comío entera!” o “¡Tanta carne y yo en cuaresma!” Son un poco desaforados, y esa faceta fagocitadora a nosotras nos gusta lo justo y necesario… por no decir, nada de nada. Nos hacen acelerar el paso y todo!
Nuestra contestación/reacción: NO CONTESTAS, PONES CARA DE ASQUITO….

Los calentorros: Son los que consiguen que pienses que no vas adecuada por la calle, que el escote es demasiado pronunciado o que la minifalda es muy corta… ¡Estás más apretada que los tornillos de un submarino!” o “¡Morena! ¡Tienes los ojos como dos sartenes, cada vez que te los miro se me fríen los huevos!” . Estos consiguen incomodarte de  verdad … Te dan hasta miedo… E incluso miras hacia atrás por si vienen siguiéndote, porque gruñen con la voz… No te dicen un piropo, te lo rebuznan!!!
Nuestra contestación/reacción: NO CONTESTAS. CORREEESSSSSS…

Los escatológicos: Me parto, con estos yo me parto… Son soeces, vulgares, bestias, pero no te dan miedo, te da un asco que te mueres, un ataque de risa brutal, pero no miedo: Te quiero como a mi mierda, no te olvido ni cagando. Cada pedo que me tiro, es un beso que te mando” “¡Si fueses pa mi, te comería entera y me cosería el culo para no cagarte!” o “¡Estás tan buena que te comería con ropa y todo, aunque me pasara un mes cagando trapos!”. Nada que objetar… que me muero de risa.
Nuestra contestación/reacción: “¡QUÉ CERDO ERES HIJO!” (pero por dentro te partes!!!)

Todos tienen su aquel… Todos tienen su gracia… Todos tienen su emoción…

Obreros del mundo, por favor, dejadlo fluir y no nos privéis de vuestra poesía callejera, porque al final sois los únicos que os fijáis en nosotras… o por lo menos, sois los únicos que nos lo manifestáis abiertamente…
Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 España.