miércoles, 6 de junio de 2012

THE (MY) HOST - LA (MI) HUESPED

Procedo, sin que sirva de precedente, a analizar (destripar) el libro que me acabo de terminar.

El libro que me he leído ha sido “Las cosas que no nos dijimos” de Levy Marc.

En primer lugar, explicaré por qué lo he escogido… (Esto tiene una coña brutal, y todo lo que me pasa siempre es así).

Tengo Ebook, (fue un regalo especial que me hicieron por mi cumple) y lo tengo cargadito de libritos. Sé que todos o muchos de los lectores habituales son partidarios del libro tradicional (yo también), porque lo puedes regalar, lo puedes dedicar, lo tocas, lo pones en la estantería de casa y queda estupendo (una casa sin libros no es una casa por muy minimalista que se pretenda ser), el tacto con el papel tiene un aquel especial, huele a… libro! bla, bla, bla, … pero, pero, pero… cuando una va en metro, con una mano sujeta el libro (el brazo se duerme al cuarto de hora por el peso muerto ¡claro!) y con la otra se agarra para no caerse (hasta que las falanges de los dedos se quedan blancas y sin riego sanguíneo), con lo cual o metes un lengüetazo a la página del libro para pasarla o le pides al de lado (que suele ir leyendo también) que sea tan amable de pasártela, y eso sólo lo hará una vez, la segunda vez te mandará a la ñorda, por ello, el Ebook (libro digital) es pistonudo porque no pesa y con un dedito, mientras lo sujetas, haces “clic” y pasas la página…

Bueno, pues tenía ganas de leerme un libro anodino y sin moraleja, quería uno que no me hiciera pensar, que fuera absurdo (ya me he leído “Maldito Karma”), que no me hiciera sentir… y escogí “The Host” de Stephanie Meyer

Me he leído todos sus vampiros y me han entretenido bastante… Por lo que decidí dar una oportunidad a su “Huésped”, que tenía pinta de tratarse de extraterrestres (y yo lo creía saber a ciencia cierta).

Cuando abrí el Ebook ponía: 5.- Levy Marc: “Las cosas que no nos dijimos”, 6.- Stephanie Meyer “The Host (La Huésped)”, y yo, por error, pulsé 5.

Me he leído todo el libro convencida de que me estaba leyendo otra cosa, y como por ningún sitio ponía el titulo ni el autor, no me he dado cuenta hasta hace dos minutos que para escribir el apellido de la “supuesta” autora, porque yo pensé que terminaba en “s”, he visto que el libro leído recientemente era otro.

Soy lerda, lo sé, pero también es verdad que pensé que Stephanie había cambiado totalmente de registro, porque el libro escogido (“Mi aparente huésped”) tenía su toquecito “futurista”, robótico y “alienígena”… Allá voy…

El libro trata de una chica (Julia Walls), americana y cuarentona y de espíritu joven, que se dedica a dibujar personajes de animación, que tienen muchísimo éxito en las carteleras y televisiones, que su mejor amigo es un chico gay y que está a punto de casarse con un muchacho bastante recomendable para cualquier madre que se precie (para mi un aburrimiento de tío). Julia lleva sin ver a su padre un montón de años y siempre tuvo con él una relación bastante tormentosa debido a las largas ausencias laborales que el pater realizaba. Su madre se murió de esa enfermedad alemana que no recuerdo como se llama.

El día antes de casarse recibe la brutal noticia del fallecimiento repentino de su padre. Y el día que debe casarse, lo cambia por entierrar a su padre, suspendiendo (retrasando), claro está, la boda.

Cuando al día siguiente vuelve a su casa de dar un paseo, se encuentra una caja de madera enooooooooorme en el salón (me salto la pelea de la pobrecita con el vecino que tuvo que subir la caja). Cuando abre la caja está su padre dentro… ¡¡¡Susto!!! Y pienso… Ya empieza el miedo… Ahora es cuando la despedaza sin piedad con la mopa eléctrica que anuncian en Antena 3 a las 5 de la mañana o el cuchillo-motosierra de cortar el roastbeef, a ella, al vecino, al gay, al transportista de la caja, a la limpiadora cuando llegue por la mañana, al blandengue del prometido… Aquí no queda títere con cabeza… Pues no!

El padre lleva una notita que pone “Aprieta el botón del mando a distancia”… Y lo aprieta… El padre “se enciende” ¡¡¡más susto!!! y le explica que ha dedicado los últimos años de su vida a la investigación y que ha conseguido que una empresa bestial realice unos robots brutales que parecen humanos y que sirven para que les digas todo lo que no les has podido decir a tus muertos durante un tiempo determinado… El tiempo que dura con vida el robot. En este caso seis días…

Con esta explicación quiero justificar mi error de libro… Quicir, yo me cago de pensar que me encuentre un robot en forma de mi padre al día siguiente de haberle enterrado… De ahí que pensase que me estaba leyendo “La Huésped” y que se habían equivocado al traducirlo del masculino al femenino…
  
Me he pasado todas las e-páginas con dos sentimientos contradictorios:

1.- Esperando a que el padre se convirtiera en cualquier momento en el Asesino de Milwaukee y la sangre empezase a salirse a borbotones por los botones del Ebook.

2.- Envidiando absolutamente a la protagonista por tener la oportunidad de decirle a su padre todas esas cosas que a mi se me quedaron en el tintero y que nunca sé si se las llegué a transmitir al mío. (Inciso: Por supuesto, mi relación con mi padre era absolutamente maravillosa e idílica y seguramente por ello, me hubiera encantado transmitirle todo el amor absoluto que le tengo y lo digo en presente… mejor, que le sigo teniendo, y lo digo en presente continuo.)

El padre consigue llevársela de viaje con el único fin de devolverla al hombre de cuyos brazos le arrancó diecisiete años atrás, porque no era una persona adecuada para su hija… (¡¡¡Qué bonito ma’quedao oyes!!!)

Y mientras, el pringado de Adam (asi se llamaba el pobre prometido) se pasa la mitad del libro bujca, que te bujca, por aeropuertos, autopistas, estaciones… pisándoles los talones, cruzándose por las esquinas, pero sin dar con ellos de bruces… (Por supuesto, todas las pistas las saca del amigo gay de ella, que es estupendo, odia al prometido, pero mete la pata en cada palabrita que dice el pobre!)

¿Y por qué Tomas (ese hombre enamorado de la luna lunera juvenil de la prota) no era el más adecuado? Pues porque parece ser que era un joven alemán (seguro que tenía los ojos azules, seguro que tenía los ojos azules, seguro que tenía los ojos azules) metido en espionajes y cosas raritas en la época de la caída del muro de Berlín… De hecho ellos se conocen el día que cae el muro, él lo cruza, y se cae literalmente encima de ella, y total… pa’que va a levantarse si la chica le ha gustao… Pues ya se quedan juntos, hasta que viene Anthony (el padre malo-malízimo) a llevársela a rastras… Y cada uno sigue con su vida… ¿Por qué? Yo tampoco lo he entendido mucho, porque, joder! ella ya era mayorcita pa’pillar un pelas y pegarse el piro ¿no?… Pos no… se queda en su casa y con su padre venga de viajar y trabajar…

Durante todo el libro el padre no se puede mojar porque cortocircuita, no come porque se le averían las turbinas, no bebe porque le saldrían chispas por las pecas… Vamos… Lo que le pasaría a cualquiera de nuestros electrodomésticos en esa misma situación… De hecho, ella puede darle al botón del mando a distancia y apagarlo cuando quiera.

Tengo que confesar que el padre y la hija tienen conversaciones maravillosas y dan paseos estupendos por lugares irrepetibles, que yo no he sabido apreciar del todo y que debería volverlos a leer, porque estaba esperando que en cualquier momento el padre se girara y le metiera una barra de aparcar las bicicletas por el sobaco a la pobre Julia… y la tensión ante la sangría que se me avecinaba no me ha dejado disfrutar suficientemente de la relación y reconciliación entre padre e hija…

Finalmente, por fin, Julia y Tomas se vuelven a encontrar (todo, todo, todo, perfectamente organizado por el padre) y se pegan un achuchoncito estupendo en Berlín, su queridísimo Berlín…

Tras el encontronazo, ella se vuelve a América y Tomas se va a Somalia (es periodista o protagonista de “Alemanes por el mundo”)… El padre hace que ella deje al pedorro de Adam y le da las coordenadas a Tomas para que la encuentre.

Finalmente, el padre cuando ve que va a “caducar” porque dura seis días como los yogures y ese tiempo está tocando a su fin, decide desconectarse y tirar el mando por el water (o no sé que hace con él, pero vamos que Julia no lo encuentra)… Y se encuentra con Tomas… A ella no le da tiempo a llorar la re-muerte de su padre porque vuelve con el hombre que le hace plenamente feliz, y el padre … pues resulta que el padre… si, si… al final el padre…

¡¡¡Leeros el libro joder!!! No os lo voy a destripar entero, no?

lunes, 4 de junio de 2012

CONCIERTAZO DE CADENA 100 - 20ª ANIVERSARIO

Ha comenzado el buen tiempo y con él, el momento de ir a conciertos al aire libre… El aire libre, el buen tiempo, dan un buen rollo estupendo para oir música, mi pasión…

La música es lo mejor de lo mejor… Ya lo conté "aquí"

Hace veinte días cometí el aciertazo de animar a F50, D. y a mi hermana mayor-menor para que fuéramos al concierto por el 20ª Aniversario de Cadena 100, y para que nadie nos pusiera excusas absurdas, porque el tema duraba seis o siete horitas de un sábado, les dije que nos lleváramos cada una a nuestras niñas… En mi caso, a la ESTRELLA de mi vida.

Allí nos fuimos las 9 (4 adultas y 5 niñas)…

A las 18 horas llegamos al Calderón, todas menos mi hermana mayor-menor que curraba y cogimos un sitio pistonudo: la primera fila de la grada que nos dejaba espacio para “esparcirnos” y bailar sin molestar y con mucho hueco…

Paso a destripar a los participantes en el maratón musical del sábado 2 de Junio, intentando hacerlo por su orden de aparición (pero me puedo equivocar aviso):

Pablo Alborán: Le quiero! Le amo! Le adoro! Es tan romántico que me lo merezco. Tuvo el detallazo de entrar vía satélite en directo desde Málaga, y con su estadio vacío a puntito de empezar su concierto allí. Nos regaló dos canciones espectaculares. “Te he echado de menos” y “Perdóname”… Lloré! Con “Perdóname” lloré a moco tendido… Soy una romántica ridícula si!, pero no me importa…Lloré! Lo confieso…

Calificación: Un 10 para Alborán.

Macaco: Reconozco que no es lo que más me gusta, pero nos hizo entrar en calor con su “Moving, all the people moving” y cantó alguna otra “con la mano levantá”… Pasaqueyatevi… Ni fu, ni fa, aunque nos metió las ganas de bailar en el cuerpo.

Calificación: Un 7 para Macaco.

Llevamos las mochilas llenas de comida (bebida no se podía, o si, pero sin tapón) y empezamos a darle a las patatas, las pipas, y a ofrecer a dos tíos majísimos que teníamos detrás… Fliparon con nosotras, nuestra marcha y nuestra magnífica organización, porque ellos iban con lo puesto!

Chenoa: Una mujer de esas caderas no debe enfundarse en un traje rojo licroso por mucho, muchísimo que haya adelgazado… Y después de criticar el estilismo diré que no se puede llegar a encender a un público entregado con la canción “Rutinas”… porque nos mató… Sólo durante 4 minutos que es lo que dura la canción, pero nos mató… Esa fue la primera sentada del concierto.

Calificación: Un 5 para Chenoa (he sido super generosa)

El sueño de Morfeo: Y nada peor que detrás de Chenoa y sus caderas apretadas, salga Raquel del Rosario, absolutamente ideal, de rojo también. Nos puso en pie con su “Si fueras para toda la vida”, cantada maravillosamente…

Calificación: Un 8 para Morfeo y su sueño.

Robert Ramirez: ¡¡¡Pero qué bueno está este tío!!! ¡¡¡Cañón, cañón, recañón!!! (por lo menos lo que ví en las pantallas). La canción nos dio la oportunidad de seguir dando saltos. “Vini-vidi-vinci”.. No dio el tostón, hizo que lo que venía a hacer, y se marchó… Saltamos como locos al son de su “Sick of love”.

Calificación: Un 10 para Robert Ramirez.

Taxi: Vuelta a sentarse… Abrimos los bocatas y nos los comimos compartiéndolos con los de detrás… No me enteré de si cantaron una, dos o tres…

Calificación: Un 6 para Taxi (bua colega!!! ¡Qué generosidad!)

Marta Sanchez: No me quiero ensañar, no me quiero ensañar, no me quiero ensañar… Vamos a ver Martita Sanchez… Primero, ya no eres la niña que fue a aquel barco a animar a las tropas con tu “Soldado sin batalla”, por lo tanto no te muevas como si fueras Sabrina a lo “Boys, boys, boys”. Segundo, no entiendo con el pedazo vozarrón que tienes, que hayas “electrificado” o “electrocutado” todos tus temas y tengas que gritar a lo bestia en cada canción… Canta coño! No chilles, que para eso ya estoy yo!. Tercero, no sé porqué te disfrazas de quinceañera cuando todos sabemos que rondas la cincuentena. Y cuarto: no se puede gritar a las masas “que guapos estáis todos, poneros autobroncedor, porque el sol es malísimo” ¿?¿?¿?¿?

Calificación: Sin calificar… Y con eso no digo más.

Revolver: Otra vez me siento. Carlos Goñi está acabado. Me duele reconocerlo porque a mi “Revolver” me chiflaba en mis años de Universidad, pero hoy por hoy, … soy incapaz de saber cual es su último disco… Para empezar porque sus canciones son buenas, pero todas muy parecidas y en segundo lugar, porque todas son de amor (o desamor) al son de su guitarra y por lo tanto en un concierto donde las masas quieren bailar hasta perder el conocimiento, sirve para que acompañes a una de las niñas al baño o para sentarte y comerte el bocata, las galletas o las patatas. Aburrido.

Calificación: Un 6 para Revolver. (Me estoy ganando el Cielo hoy…)

David Bisbal: Qué puedo decir para expresar lo que me hace sentir, vibrar, cantar, bailar, morir Bisbal… ¡¡¡Muero por Bisbal, si, lo confieso, no hay otro igual!!! ¡¡¡Qué bestia!!! Qué forma de hacernos perder el control… Le pidió una camiseta de la Selección Española a uno del público, se la puso, cogió una bandera de España y se envolvió con ella, y cantó por la Eurocopa que viene… Cuando la devolvió a su propietario, la ESTRELLA de mi vida se giró y dijo: “¡¡¡Qué suerte mami, yo quiero la camiseta sudada por Bisbal!!!!!”… Glup! A quien habrá salido mi niña… Y otra canción pistonuda “Silencio”, “Ave María”… y yo, venga a bailar, y vuelta, vuelta, patada al aire, y sigo cantando y bailando… Quiero que quede absolutamente claro que Bisbal fue el mejor, es el mejor, que me gusta Bisbal, sus canciones, sus rizos, su voz, sus movimientos, su naturalidad, su música, sus giros con final patadona… Qué horror… Joe!!! Yo quiero una camiseta sudada por Bisbal!!!

Calificación: Un 10 (¿se puede poner un 11 o un 12?) para mi Bisbi… El mejor con diferencia… Con mucha diferencia.

Cuando Bisbal entonaba la primera canción pensé: “Joder, mi niña (hermana mayor-menor) se lo está perdiendo”, y de pronto vi un ser totalmente poseído corriendo y saltando por el verdín, buscando a su hermanita por la grada… Al fin llegó y se desmelenó!!!!

Tras Bisbal, nos calmaron con trozos de canciones de Shakira (“Waka, Waka”), Danza Kuduro… Vamosssssssssss que hacia las 20.30 el Calderón vibraba más que un perolo de cocido montañés…

Coti: Estuvo bien, dos cancioncitas y fuera, el problema es que cantar detrás de Bisbal esnafra la carrera profesional de cualquiera. Pero Coti estuvo bien, aunque las niñas se fueron al cuarto de baño…

Calificación: Un 7 para Coti.

Dani Martín: Después de perseguirle por toda la Comunidad de Madrid el verano pasado, me encantó volverle a oir. Me encanta, y aunque cuando habla es un pelín empalagoso, cuando canta me enamora absolutamente...

Calificación: Un 10 para Dani Martín.

Malú: Otro vozarrón. Estaba guapísima y me hizo sentir muchísisisisimo. Bárbara Malú!!! Bárbara!!!

Calificación: Un 8 para Malú.

Alejandro Sanz: Es un genio de la música, eso está reconocido y es sabido por todo el mundo. Tiene canciones de amor maravillosas, sabe hacerte bailar y hacerte llorar, pero yo le encuentro un pequeño problema, y reconozco que es una apreciación personal y que entiendo que no todo el mundo comparta… No soporto cuando Alejandro Sanz se pone al piano y empieza a cantar “no-se-sabe-qué-canción” en “no-se-sabe-qué-versión”… y ahí, aburre, y si son las 12 de la noche y llevas desde las 18 horas en jaque… Puedes sucumbir en una cabezadita que te manda pa’casa… Gracias a Dios no fue nuestro caso, lo de irse pa’casa, porque la cabezadita, casi, casi… Salvo el ratito pianista (y sólo fue una canción regulinchi, porque la otra era "esta" y me apasiona aunque la toque con un ukelele entre las manos), el resto fue impecable y maravilloso. 

Calificación: Un 9 para Alejandro Sanz.

Natalia Jiménez: Pedazo de voz! Seis canciones: 4 peraslimoneras y 2 bodrios… Saltos, brincos y relinchos en las peraslimoneras… Bostezos y aburrimientos en los bodrios… Nos resucitó una vez más!!! Estuvo muy bien, aunque sus comentarios al público… ejem, ejem… Subiditos de tono para el público infantil… Que si tengo calor, que si me quito el corsé… Innesarios… Canta, guapa, que es lo que mejor se te da!!!

Calificación: Un 9 para Natalia

Rosario: Y su gato “uy, uy, uy, uy”… Me encanta Rosarillo, tiene fuerza, tiene garra, tiene raza, y aunque la canción del gato no es la mejor, ni la que más me gusta, me hizo saltar (una vez más) del asiento y bailar a lo gitanillo con mi hermana, que me encanta, porque ella es muy tímida para bailar en público y ayer estuvo totalmente desatada…

Calificación: Un 8 para Rosario.

Antonio Carmona: ¡¡¡Vámonos a hacer pis otra vez!!! ¡¡¡Qué aburrimiento y qué sopor!!!

Calificación: Un 6 para Antonio Carmona. (Ese Cielazoooooo que me esperaaaaa!)

Estopa: Que rabia… Pincharon las niñas… Ya era la 1:45 de la madrugada y nuestras pequeñas princesas no podían más… Y Estopa no es lo que más le gusta a las niñas… Entre la segunda y la cuarta canción (yo estiré la retirada todo lo que pude) tuvimos que “irsen”, pero su actuación tenía un pintón sobretodo porque tienen un sentido del humor estupendo y son hermanos, y la química que se tiene entre los hermanos es especial y el ritmillo es guays!.

Calificación: Un 9 para lo poquito que escuché de Estopa.

Gracias F50.

Gracias D.

Gracias mi hermanísima mayor-menor. (Qué gusto verte vibrar otra vez!!!)

Gracias Princesitas chiquititas.

Gracias ESTRELLA de mi vida. (Me serviste de excusa para una noche perfecta!)

¡¡¡Noche espectacular donde las hubiera!!! Las canté todas, todas, todas, todas, y al día siguiente me dolía la mandíbula de cantar (y tenía la consiguiente afonía claro!)… (Bueno en realidad, me lo grazné todo, ya sabéis que cantar no es lo mío…)

Calificación de la noche: IMPRESIONANTE (y espero que REPETIBLE)

(Lo siento, he escrito un post eterno…)

(No voy a poner enlaces a las canciones, los amantes de la música sabrán de lo que hablo, los que no lo sean tienen en Youtube todas las posibilidades de búsqueda... Estoy vaga...)

sábado, 2 de junio de 2012

¡¡¡POR FINNNNN!!!

Bueno, bueno, bueno…

¡¡¡Qué buen rollo!!!

Es imposible que esto suene y no des dos mortales hacia adelante, con doble tirabuzón y pirueta en la caída…  ¡¡¡IM.PO.SI.BLE!!!

Es de las mejores cosas que se han oido en todos los tiempos. El autor es un clásico y la canción te levanta el ánimo, y además… ¡¡¡POR FÍNNNNNNN!!!!

Esta es mi canción:





Y esta, como no, mi interpretación:

Hey, ¿adónde se nos han ido, los días en que la lluvia caía sobre los charcos jugando un nuevo juego?

La sola mención a la lluvia hace que ya me guste el tío… y no porque me guste especialmente la lluvia, pero si es verdad que es un fenómeno meteorológico que suele definir a las personas… Ya lo conté "en este post"… Si empieza a llover y no se pone a cubierto, sino que decide jugar a un juego nuevo… Seré suya para siempre!!!

Riendo y corriendo, brincando y saltando, en la borrosa niebla de la mañana, con nuestros corazones palpitando con fuerza

¡¡¡Mira como se lo pasan!!! Y eso que hace un tiempo de culo, pero ellos disfrutan de la vida con independencia de lo que pase a su alrededor… rien, saltan… ¡¡¡qué gusto!!! Disfrutan de la compañía del otro… ¡¡¡Qué maravilla!!! No hay nada mejor en esta vida que estar bien acompañado, o por lo menos en compañía de quien quieres estar. Y además están enamorados porque el corazón les palpita como una patata frita…

y tú… mi chica de ojos marrones, tú… mi chica de ojos marrones.

¡¡¡POR FÍN!!! Aquí está mi “POR FIN”!!! Un tío que valora y se da cuenta de que lo bueno abunda, de que ya está bien de estereotipos, de que las cosas no son lo que parecen, de que lo original no siempre es lo mejor, de que la normalidad es maravillosa… ¡¡¡POR FIN!!!
 
Independientemente de lo que haya sucedido el martes, lentamente bajamos hacia la vieja mina con una radio transistor,

Claramente esta tía le dejó el martes, el martes fue el día fatídico de su vida, y no lo entiendo bien, porque no hay nada más romántico y maravilloso que “irsen” de excursión dando un paseo, y además con musicola… El tío es un profesional, porque se llevó el transistor para cortejarla… Vamossssssss!!! Yo sucumbo a un buen paseo con transistor…

parados bajo la luz del sol riendo, ocultos tras la cortina del arco iris,
resbalándonos y deslizándonos, a través de la catarata,

Joderrrrrrrrrrr!!! Y se dieron un chapuzón en una catarata… pero esta tía es tonta!!! Y además se ríen… Es fundamental reírse, de lo bueno y de lo malo, reírse mucho y a carcajadas a ser posible… En esta vida, el sentido del humor es absolutamente fundamental!!!

contigo… mi chica de ojos marrones tú… mi chica de ojos marrones.

Él sabe  valorar lo bueno. ¡He dicho!

Recuerdas cuando solíamos cantar… sha la la la la la la la la la la dee dah… así… sha la la la la la la la la la la dee dah la dee dah.

Y canta… El pollo canta… Sha lalalala, risquitubitubi, tralarilolo… Me da igual… CANTAAAAAAAAA!!!!!!! Ohhhhhhhhhh!!!! Con lo que a mi me gusta cantar, y lo mal que lo hago!!!!! (Pero susurro de coña eh?) Si el tío canta, me muero!!! Y si canta bien… Da igual… prefiero pensar y autoconvencerme de que canta peor que yo…

Ha sido duro encontrar mi camino, ahora que estoy por mi cuenta, te ví el otro día, Dios!… como has crecido, echo mi memoria hacia atrás, señor, y a veces me quedo recordando… haciendo el amor sobre las verdes hierbas detrás del estadio contigo,

Pues a ella si que le ha debido costar encontrar el suyo, y además se ha hecho vieja precipitadamente… porque lo de “¡cómo has crecido!”… llegada determinada edad, quicir, pasada la pubertad significa, “¡qué vieja estás colega!” “¡qué mal te han sentado los años!”, “pero ¿donde te has metido?”

mi chica de ojos marrones tú, mi chica de ojos marrones.

Si, si, si… OJOS MARRONESSSSSSS!!! Ya está bien… Azules, verdes, negros azabaches, miel, amarillos (de cocodrilo)… Y LOS MARRONESSSS… ¡¡¡QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ!!! Anda que no son bonitos unos bonitos ojos marrones… Joroña!!! Ya está bien de que todo el mundo valore los ojos de colores, porque los azules y los verdes, casi siempre tienen miopía y no ven tres en burro, porque los negros no existen, son lentillas, ni siquiera los negros más negros de la África más profunda, los tienen negros, porque los amarillos… nunca he visto unos ojos amarillos salvo en un cocodrilo, y … tengo mis reservas hacia los cocodrilos… y los miel o avellanas, siempre se han dicho que son traidores…

¡¡¡Donde haya unos buenos ojos marrones, qué se quite todo lo demás!!! Hombreeeeeee, vamosssssssss…

Unos buenos ojazos marrones, por Diosssssss… son maravillososssssssss… (Como los míos… por ejemplo…)

Recuerdas cuando solíamos cantar… sha la la la la la la la la la la dee dah… tendidos sobre las hierbas… sha la la la la la la la la la la dee dah

Y venga a cantar, y venga a cantar…. Qué envidia de verdad!!! Es injusto, injustísisisisimo que haya hombres que canten a una mujer y a sus ojos marrones y que yo, que los tengo, grandes, enormes, y muy marrones, no me cante nadie nada nunca!!! Ufff!!! Que horror!!! Qué desperdicio de ojos tengo de verdad!!!

En fin, que ¡¡¡POR FIN!!! alguien le ha dedicado una canción a “alguien” (yo) que la ha sabido valorar, solo y exclusivamente por el color de sus (mis) ojos marrones (si, son de ese tono potasiopotasio=KK)…

P.D.1: Brutal… ¡¡Canción brutal!!

P.D.2: Muchas gracias al “ser” que el otro día me la recordó… Se me había olvidado lo buenísima que era…

P.D.3: Y que conste y quede “clarinete” que yo, por unos ojos azules… ¡¡¡MA-TO!!!

jueves, 31 de mayo de 2012

MONEANDO

¡¡¡Me chifla MONEAR!!!

Esos momentos en los que aparentemente no haces nada, pero que te relajan totalmente.

Esos ratos en los que estás en casa, sola, sin obligaciones, y ahora … leo un rato, y ahora … me como una loncha de jamón, y ahora … saco los bolsos de verano, y ahora … hago un sudoku, y ahora … me pinto las uñas, y ahora … me como una onza de chocolate, y ahora… me pruebo los bikinis y tiro los que estén viejos, y ahora… me tumbo un rato y no pienso en nada, y ahora … voy a coser botones que tengo atascados, y ahora … a participar en un concurso literario.

Hay miles de concursos literarios, y yo busco, miro la temática, el número de palabras, escribo el microrrelato, lo releo y me lanzo. Todavía no he ganado nada, la mayoría de las veces los premios no son económicos, son libros, dos camisetas o la publicación de tu micro en una revista… A mi me da igual. Yo padezco una “diarrea” literaria continua, y no me importa ganar o perder, participo y punto…

Mis amigos me “regañan” y me dicen que tengo que ser más selectiva, que no puedo lanzarme a todo lo que salga, que si escribo a “metralleta” a todos los concursos, mis relatos pierden valor… Pero no les hago caso… Cada vez que MONEO un ratito un día, me pongo a participar en un concurso…

MONEO…

¿Qué es MONEAR? ¿De dónde proviene este verbo tan poco usual?

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, MONEAR es “hacer el mono o juguetear con un objeto”.  Y en México, MONEAR es, ni más ni menos: “llenar una estopa de toncho (droga líquida) y después ingerirla por la boca y por la nariz”… ¡¡¡¡Te cagasssssss!!!!

Nada que ver con mi MONEO… ¿A qué no mamá? ¿A qué en casa MONEAMOS de una forma totalmente distinta?

MONEAR es un verbo que se utiliza, principalmente, en Extremadura, y que básicamente lo dicen los extremeños… Como soy de abuela extremeña (y a mucha honra eh?) en casa de mi madre se utiliza con total normalidad, pero si lo dices fuera, la gente no sabe a que te refieres…

Llama tu madre una tarde: “¿Qué haces hija?”... “Nada mami, aquí MONEANDO” … “Ay!! Qué gusto, pues te dejo que MONEES a gusto bonita. Hasta luego!” Y cuelga, porque cuando alguien está MONEANDO no hay que molestarle, está vivienda su momento estupendo, y cualquier agente externo puede romperlo, ante lo cual, la colgada es inminente.

MONEAR no es estar tirada en un sofá con el mando en la mano, cambiando de canal sin ver nada y de resaca… no!!! Eso no es MONEAR, eso es tener una resaca de kilo…

MONEAR es hacer cosas útiles (que no obligatorias) en un momento que no tienes nada mejor que hacer y que no te mata la pereza, y que dejas a medias para hacer otra cosa útil y al rato vuelves a lo otro…

MONEAR es no hacer nada, haciendo mucho.

Ahora mismo estoy MONEANDO porque: mientras escribo el post, he acostado a mi ESTRELLA y mi PLANETA, tengo las noticias puestas en la tele, tengo el móvil al lado y chateo con gente, me estoy tomando una cerve, y estoy viviendo un momento relajado y estupendo…

Miro una noticia, por cierto la de ahora mismo es absurda, unas chicas ucranianas han decidido demostrarle al mundo que no son unas “frescas”  y denunciar la imagen que tenemos el resto del humanidad de que en Ucrania las mujeres son … eso … pilinguis … para eso van a terminar con la Eurocopa… Fíjate!!!

Yo nunca había visto así a las ucranianas.

Ante lo cual, cuatro ucranianas van a terminar definitivamente con la Eurocopa, organizada por miles de personas y con miles de policías, y además, para demostrar que no son pilinguis, escriben todo tipo de insultos y palabrotas por las paredes y jardines, y se pasean en pelotas por parques y recintos… Fíjate!!!

Y mientras, yo, sigo MONEANDO… ¡¡¡Me encanta MONEAR!!!

martes, 29 de mayo de 2012

CLAMARÍA AL CIELO...

¡¡¡Mira guapo!!! …

No quieres que hable de ti; no quieres que nadie sepa de tus ocurrencias y de tus magníficos golpes de humor; no quieres que mencione tus genialidades, ni hable de tu capacidad infinita de hacerme reír; no quieres que reconozca públicamente que eres un animal social, y que cuando alguien me conoce siempre me dice que te lo pasarás genial conmigo y, después, cuando te conocen a ti, ven, claramente, que la que va a rebufo tuyo soy yo; no quieres que diga que tienes una marcha que no hay quien te siga, ni te pare; te niegas a que reconozca públicamente lo guapísimo que eres; te enfadas porque las alusiones que hago a tu persona te hacen sentirte expuesto a un mundo al que no quieres pertenecer, y sin embargo, de rebote, ya perteneces; no te apetece que diga o escriba que tienes una sonrisa preciosa y una risa tan contagiosa que cuando empiezas a carcajearte no queda nadie en la mesa que no acabe llorando a moco tendido por aproximación; te fastidia que cuente que te emocionas muy fácilmente, sobretodo con las cosas de la ESTRELLA y el PLANETA, pues que sepas, que cuando les miras, se te pone una cara de idiota y de padre enamorado que te cagas; no te gusta que diga públicamente que eres una gran AVIADOR y que cuando entro en una cabina y te veo tocar todas esas teclas te admiro profundamente, sobretodo cuando bromeas diciéndome que la mitad son de mentira y las pulsas para impresionarme; te enfadas si comento que me ayudas un montón en casa, porque en tus días libres haces la compra y me quitas a un trozo horrible que debería hacer yo los sábados por la mañana; no te pienso reconocer que te agradezco en el alma que dediques tus tardes libres a hacer los deberes con el PLANETA de nuestra vida y que tengas tanta paciencia con él…

No quieres leer de mis teclas que este último mes (bueno desde febrero, la verdad) has estado muy pedorro, muy callado, abstraído, preocupado, pendiente de cualquier noticia o novedad, y que desde que ha salido el laudo estás mucho más tranquilo, más comunicativo, duermes mejor… y hasta escuchas!!! No sí si ha sido bueno o malo, pero por lo menos sabemos a lo que nos atenemos y tú… ¡¡¡Has vuelto!!! ¡¡¡Vuelves a sonreir!!! ¡¡¡Por fin!!!

No quieres saber que te estoy dedicando este post. Y no lo vas a saber, porque ya no me sigues (literariamente hablando)… Como me ves todos los días, y hablo igual que escribo, no quieres que te dé una sobredosis de mi, y por eso, te “saltas” las lecturas y prefieres verlo en directo, que te parece más divertido porque estoy en movimiento, y sí, creo que también tienes un poco de celos de mi blog, porque aparentemente te quita mucho tiempo de mi.

Y como no quieres, no te lo voy a decir, pero si hoy, que cumples treinta y doce castañas, no te escribo algo, claramente, clamaría al Cielo…

Ante lo cual… ¡¡¡Felicidades!!! (No te enfades conmigo anda…)

Toma, un regalito…

domingo, 27 de mayo de 2012

LA CUADRÍCULA AMERICANA (II)

Ya comenté en "este post" la sensación de obediencia, orden y sumisión que me transmitieron los americanos en mi reciente estancia en su país... 

Continuo con los americanos y sus cuadriculadeces / cuadriculaciones / cuadriceps / ¿cuadrigas? (ya me estoy inventando palabras… ¡¡¡Qué barbaridad!!! Yo debería crear un diccionario mio-español, español-mio, no?)

Al grano…

4.- Prácticamente todas las carriles para aparcar el coche en la calle son de zona-hora… de “payper” vamosssss… Y en el país más desarrollado del mundo mundial, los parquímetros son asín:

Y aquí, en este instrumento, que implica multa si no lo cumples a “rajatabla”, no hay explicaciones… Quicir… Tu metes las monedas, te dice los minutos, y no te dice si te pasas cuanto te crujen, ni lo que te calzan si no pones monedas, porque a ellos, los cuadriculados por excelencia, no les entra en la cabeza que delante de un parquímetro no vayas a meter los dineros correspondientes, y tampoco entienden que te pases ni diez minutitos.

Igualito que aquí, que lo dejas, si encuentras sitio bien, si no lo encuentras, lo sueltas en doble fila, haces tus recaditos y cuando vuelves y te han calzado la multa, le montas un pollo de colores al “cotufo” que te la ha puesto y con un poco de suerte te la quita y te pide perdón.

5.- Fuimos a los Everglades, y allí se me olvidó fotografiar, por evidente más que nada, un cartelito que decía “Do not feed or molested the alligators”… ¿¿¿¿¿¿??????? Éstos son los “alligators”



Y… ¿de verdad alguien cree que yo tengo la más mínima intención de molestarles o de darles de comer? Amosssssssss… amosssssssss, …. Amosssssssss, por favorrrrrrrrrr!!!!!!!!! A mi como si se extingue la especie…

Ese cartel si sería necesario en España, porque somos capaces de meternos en la charca con ellos en un momento de calor supino o de lavarle el culo al niño en el riachuelo porque se ha cagado encima… Y eso si que es dar de comer carne fresca a los alligators…

6.- Por supuesto, no puedo dejar de mencionar ese pedazo de cuestionario que te hacen en el avión, cuando vas a llegar a EEUU…

Espectacular.

Te dan un papelito verde en el que, tras poner tus datos personales (ojito al dato personal “Número de vuelo en el que llega a EEUU”, porque ahí tienes que empezar a buscar tu billete desesperadamente por el bolso, el abrigo, el monedero…), has de contestar a una serie de preguntas que constituyen una auténtica declaración de intenciones sobre tu estancia en tan importante país.

En primer lugar, te preguntan, asi, “abocajarro”, directamente, sin anestesia, “¿Viene usted con la intención de matar al Presidente de los Estados Unidos de América?. Señale la correcta. Si. No.”  (“Joder… Y ahora que pongo?”, “¿Quien pondrá aquí que si con un par de bemoles?)

“Ha sido Usted acusado de espionaje, sedición, rebeldía, ha solicitado asilo político en algún país? Si. No. “En caso de contestar Si… ¿En qué pais y durante cuanto tiempo?” (“Esta es chupada… no!”)

“¿Trae Usted bombas, explosivos, drogas, armas, o alguna bacteria química o enfermedad infecto-contagiosa que pueda propagarse causando la muerte de miles de personas en forma de epidemia?” Señale la correcta. Si. No. (“Madre mía, ¿aquí cuentan las anginas mononucleotidas que he padecido la semana pasada?”)

“¿Ha estado en los últimos meses en alguna granja con cerdos en la que haya podido contagiarse de triquinosis, con vacas que le hayan pegado la enfermedad de “la vaca loca”? ¿Trae en su maleta pollitos con la enfermedad del ébola? ¿Trae algún tipo de comida en su equipaje, especialmente frutos cogidos de árboles que no hayan pasado las pruebas alimenticias en su país de origen?” Señale la correcta. Si. No. (“Bueno hace tres semanas estuve en el zoo con la ESTRELLA y el PLANETA… “)

Y después de todas estas preguntas que te da miedo solo de leerlas, y que las contestas con un pánico horrible porque no sabes si tienen truco, te dicen:

“¿Trae en su equipaje más de 10.000 $?”

Y piensas… “¡¡¡Ésta es la pregunta trampa!!! Aquí es donde tengo que decir que sí, o no me dejarán entrar…”

Yo siempre me he preguntado, si alguien tendrá las narices de poner un “SI” en alguna de las contestaciones del cuestionario…

7.- Y lo más de lo más, es que en los cuartos de baño de los restaurantes, nos encontramos con este cartel:



Que indica, nada más y nada menos, que… ¡¡¡los empleados del local deberán lavarse las manos después de mear!!!! Y eso … ¿te lo tienen que decir en un cartel en tu curro? ¿No te lo enseña tu mamita en casa cuando eres pequeño? ¿Es que la peña en América no se lava las manos después de mear? Efectivamente, daría un poquito de asco ir al baño, encontrarte a tu camarero con las manos en la masa, y después ver como viene con sus manos, sin la masa, en tu comida, pero también es verdad que me parece rizar el rizo, ¿no?, porque yo pensé que los camareros no meaban… y ahora cada vez que vea a uno me darán ganas de preguntarle si se ha lavado las manos después de hacer pipises…

En fin, que no sé si es que todos los países, excepto el mío, son cuadriculados, o es que el mío es un despiporre total.

Eso si, estoy orgullosísisima de mi país y del aparente “caos” que nos reina…

¡¡¡Me encanta España!!!

viernes, 25 de mayo de 2012

VIAJAR APORTA...

Mucha gente no viaja. Y hablo de gente que tiene pasta y posibilidades de hacerlo. Cuando no tienes pasta, ni posibilidades de hacerlo, no te lo planteas y punto…

Pero con pasta, hay gente que no viaja…

No le gusta.

No se siente seguro.

No le atrae.

No le aporta.

No le distrae.

No le llama la atención lo que hay fuera de su ciudad o país.

No le gusta salir de su casa y de sus costumbres.

NO LO ENTIENDO.

Para mi viajar es lo más de lo más…

Me encanta conocer mundo (o repetir mundo si toca repetir).

Me gusta probar todas las comidas, no le hago ascos a nada, como con cuchillo y tenedor, con palillos, con las manos o directamente meto la cabeza en el brebaje si así lo manda la tradición del lugar en el que me hallo.

Me gusta patearme las ciudades, callejear por sitios recomendados y sin recomendar, entrar en iglesias de las que no salen en las guías, y mientras paseo me gusta ver que se “cuece” en las casas. Sin husmear, ni cotillear, pero me gusta mirar las cortinas de las casas, los techos, las lámparas, las paredes…

Me encanta hablar con la gente, sea de donde sea… Y que me cuente su historia, y preguntarle lo que me dé la gana, a bocajarro, sin vergüenza, porque, ¡total! no le voy a volver a ver en mi vida, que más me da lo que piense de mi… Ojo! No pregunto sobre temas “encrespantes”, pero sí sobre su vida, sobre como llegó hasta allí, si no es del país, sobre como se gana la vida y al final son los que te dicen el mejor sitio para ir a comer, o desde donde se ve la mejor puesta de sol…

Miro a mi alrededor en el aeropuerto y veo familias, veo personas solas, parejas, veo gente disfrazada, veo caras de ilusión, de tristeza, de susto, y pienso que nunca más les volveré a ver, que sólo en ese momento de mi vida les voy a tener delante, y que, seguramente, nunca jamás me volveré a cruzar con ellos… O si? Pero no caeré en la persona o el momento en que la ví, o sí?

A veces pienso que me encantaría tener una máquina en el que metieras a una persona que acabas de conocer y te enseñase los puntos de tu vida en los que te has cruzado con ella. En una calle. En un semáforo. En un banco. En el metro. En una fiesta. En la cola de un cine… Pero que no habías caído en su presencia, porque no le conocías.

Porque hablas con gente con la que has llevado una vida muy paralela, habéis conocido a las mismas personas, tenéis amigos comunes, habéis ido a las mismas fiestas, o habéis estudiado en la misma universidad y no recuerdas haberla visto nunca…

Ver el mundo me hace sentir nada. Me hace sentir nadie. Y en esta vida, en la que nos sentimos tan “aparentemente” importantes para todo es estupendo un bañito de humildad y de indiferencia mundial.

Veo la inmensidad del mundo, las miles de personas que lo pueblan, las ciudades siguiendo con su vida cotidiana con independencia de mi, de mi vida, sin que yo pueda influir o cambiarla … y me siento pequeñita, chiquitita, nadie, nada…

Y esa sensación, me gusta, me gusta muchísimo… Me siento ciudadana del mundo, de un mundo enorme y precioso, de un mundo maravilloso, de un mundo lleno de secretos por descubrir en forma de edificios, personas, animales, flores, de un mundo que me enseña a ser persona con el ejemplo de las distintas personas que lo pueblan…

Y luego vuelves a tu vida, a tu mundo, ese mundo tan importante y para el que te crees que eres tan aparentemente imprescindible, y en tu ausencia, nada ha cambiado, porque “todo fluye, nada permanece” y sin ti, todo sigue igual, exactamente igual que lo dejaste, pero ha avanzado lógicamente, o no, pero en tu ausencia se han solucionado los problemas, y han pasado cosas estupendas, buenas, regulares, malas, horribles… pero da igual que te hayas ido, porque la esencia de tu vida cotidiana no cambia…

Y piensas en lo que has dejado atrás, en esa ciudad que te amedrentó por su inmensidad y sus ruidos, en esa playa paradisiaca en la que estuviste un buen rato mirando al infinito, en ese chico que compró chicles delante de ti y se le olvidó recoger el cambio, en esa madre que no sabía como hacer callar a su hijo en aquella terraza en la que tú te estabas tomando una caña, en aquel mendigo loco que te soltó una parrafada desde el suelo y tú casi te echas a correr del susto… y piensas que todos ellos siguen allí, en su realidad cotidiana, y tú has vuelto a la tuya, con total normalidad, sin que hayas alterado nada… porque no eres nada…

No sé si me estoy explicando.

No sé si me estoy liando.

Creo que estoy metiendo un trozo que te cagas hoy…

Pero en este viaje he llegado a una conclusión… Bueno, ya había llegado a ella, pero hoy la plasmo por escrito…

Ver el mundo me aporta…

Viajar aporta…

Aporta mucho, muchísimo, porque dejo de sentirme protagonista e “importante” y eso… eso es importantísimo…
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